Universo Amós
I
Porque ellas nos enseñaron a crear amor con cada plato. Que los fogones son la base del hogar y el hogar de la familia, de ellos salen esas recetas mágicas que nos unen y acompañan durante toda nuestra vida los recuerdos que nos confortan y los consejos que nos guían.
II
Porque siempre siempre se pueden hacer las cosas un poco mejor y mejor significa hacerlas más esenciales, más sutiles, más sofisticadas y más humanas. Mejorar requiere esfuerzo, curiosidad, pasión, un poco de sabiduría y cuando mejoras todo alrededor se eleva y nos hace sentir un poco más felices.
III
Y los cuidarás porque solo con algo bueno se puede hacer algo mejor. Porque creemos en la excelencia que se ve y en la que no se ve. Porque de lo ordinario no se puede crear lo extraordinario.
IV
Porque son ellos los que hacen todo posible, los que se desviven perfeccionando las cosas, los responsables de que tú, querido cliente, te sientas un poco más cerca del cielo cada vez que vienes a Cenador de Amós. Porque nuestro equipo es nuestra familia y la familia es siempre lo más importante.
V
Un poco más sostenible. Utilizarás productos de tu huerta, minimizarás los desechos, separarás las basuras, instalarás fuentes renovables de energía y devolverás la que te sobre a la comunidad.
VI
Porque hay artes que se disfrutan con uno o con dos, y está bien, pero hay pocos, muy pocos, casi ninguno, en los que lo hacemos con todos a la vez. Caminar por un palacio, el tacto del mantel recién planchado, la textura, el olor, las formas y sabores de recetas hechas con sabiduría y cariño, el olor a masa madre y a café, las conversaciones con los amigos y el silencio del jardín. Y cuando disfrutas con los cinco sentidos, eso no se olvida nunca.
VII
Porque pensamos que en esta vida todo el mundo tiene derecho a darse una palmada en la espalda. Porque las pequeñas y las grandes conquistas deben hacerse memorables. Porque hay un tiempo para trabajar y otro para celebrar. Porque la vida está hecha de esos momentos.
VIII
Porque es de bien nacido ser agradecido. Porque los favores se devuelven en compañía. Porque los detalles son importantes. Porque no te olvides, al final, el amor que das es equivalente al que recibes.
IX
Porque alrededor de una buena mesa no se habla, se conversa. Y para conversar hay que dejarse llevar, disfrutar, escuchar y después abrir el corazón. Y cuando se conversa se entiende y cuando se entiende se buscan soluciones.
X
Porque lo bueno hay que repetirlo. Porque cada día, cada persona, cada conversación, cada momento y cada experiencia es irrepetible, cada vez te gustará más.